
Cuando la lámpara UV de su impresora M&R o KTK deja de funcionar, toda la línea de producción se detiene. Las lámparas de repuesto disponibles en el mercado pueden no ser adecuadas: la longitud del arco eléctrico puede ser incorrecta, el conector no encaja bien, o la salida espectral no es la adecuada. Nosotros fabricamos lámparas UV de 4 contactos que son compatibles al 100%, por lo que puede reemplazar la lámpara y seguir trabajando sin necesidad de volver a cablear, reconfigurar o ajustar los parámetros de curado.
Lo importante es que haya una descarga estable de vapor de mercurio. Mantenemos constante la intensidad de irradiación y la salida espectral, y aseguramos que la longitud de onda sea uniforme a lo largo del arco eléctrico. Eso permite que los fotoiniciadores presentes en las tintas UV se activen de manera predecible, desde el primer inicio hasta el final de la vida útil de la lámpara. La salida se mantiene estable gracias a un diseño de electrodos con baja decaimiento y a un reflector que coincide con la geometría original, lo que evita que haya variaciones en la dosis de luz aplicada sobre el sustrato.
En las máquinas M&R y KTK, un curado consistente es clave para mantener la consistencia de los colores y una buena adhesión entre los componentes. Nuestras lámparas compatibles al 100% coinciden con las originales en cuanto a longitud del arco eléctrico, interfaz eléctrica y características ópticas. El reflector instalado proporciona el perfil de intensidad para el cual fue diseñado. El resultado es un proceso de curado consistente, menos rechazos y un tiempo de preparación predecible. El consumo de energía también se mantiene dentro de los valores especificados, lo que evita problemas relacionados con el balasto o con el termóstato.
La instalación en el sistema de 4 contactos es sencilla, pero es necesario realizar algunas verificaciones antes de hacer el reemplazo. Verifique el tipo de balasto, la asignación de los contactos y cómo se gestiona el ozono. Confirme la longitud del arco eléctrico y revise el reflector; ambos elementos son cruciales para el buen funcionamiento de la lámpara. Para mayor tranquilidad, utilice un radiómetro para verificar la intensidad de irradiación y la dosis de luz después del reemplazo. También realice una prueba breve para asegurarse de que la lámpara funcione de manera estable, sin parpadeos.