Una forma mejor de tratar la sensibilidad dental
Creamos estas varitas de terapia infrarroja porque estábamos harto de ver cómo los agentes desensibilizantes simplemente permanecían sin hacer efecto. Si ya has utilizado tratamientos tópicos convencionales, sabrás cuán frustrante es eso. Aplicas el gel o la pasta, pero apenas logra penetrar en la superficie del diente. No llega lo suficientemente profundo a la dentina, lo que significa que el nervio sigue expuesto. Con solo un sorbo de agua helada, el paciente ya siente dolor intenso.
Cómo funciona realmente
Imagina que esto consiste en darle al agente desensibilizante un pequeño impulso para que pueda penetrar mejor en el diente. Nuestras varitas utilizan luz infrarroja para generar un calor suave y localizado. No se trata de “calentar” el diente de manera excesiva; se trata de utilizar las leyes de la física. Ese calor hace que las moléculas del agente desensibilizante se muevan más rápido, lo que permite que el producto penetre más profundamente en el diente. De esta manera, se crea un sellado eficaz, en lugar de una solución temporal que dura solo una semana.
Las limitaciones (y cómo superarlas)
Pasamos mucho tiempo ajustando la longitud de onda de la luz. Queríamos que fuera lo suficientemente profunda como para ser efectiva, pero también lo suficientemente superficial como para no llegar a afectar la cavidad pulpar. No queremos “cocinar” el diente, sino simplemente hacer que el medicamento penetre en él. Pero hay que tener cuidado:no dejes la varita quieta por demasiado tiempo. Si la mantienes fija en un mismo lugar, se calentará demasiado. La clave es moverla constantemente, realizando movimientos lentos y regulares sobre la zona afectada. Así, la temperatura se mantiene constante y el proceso es seguro.
¿Por qué molestarse?
Si ya utilizas agentes químicos desensibilizantes, pero tus pacientes siguen quejándose de la sensibilidad, entonces este producto es perfecto para ti. Convierte un tratamiento superficial en uno eficaz y duradero. No necesitas cambiar todo tu método de trabajo ni comprar un sistema completo. Solo tienes que añadir esta varita a lo que ya haces. Es un cambio sencillo que marca una gran diferencia en cómo se sienten tus pacientes.