
Cómo lograr una curación adecuada con luz UV-C
Las lámparas UV-C no son simplemente bombillas. Son el motor que impulsa todo el proceso de curado. Si las adquiere en China, es fácil dejarse seducir por su bajo precio. Pero aquí está el problema: la diferencia entre una lámpara barata y una profesional radica en la calidad de la radiación emitida y en la estabilidad del arco eléctrico que se genera.
El problema relacionado con la velocidad de curado
Todo se reduce a la intensidad de la radiación UV. En otras palabras, se trata de cuánta energía UV llega realmente al material. Diseñamos nuestras lámparas para que funcionen con una potencia específica, ya que sabemos qué sucede cuando no se cumple ese requisito. Si intenta usar una lámpara de baja potencia en un sistema de transporte rápido, el resultado será una curación insuficiente. La superficie parecerá seca al tacto, pero la capa inferior seguirá estando líquida. Para evitar esto, ajustamos la tensión y la potencia de la lámpara, de modo que el arco eléctrico permanezca estable, incluso cuando el sistema funciona a alta velocidad.
El problema del calor generado por las lámparas
Utilizamos cuarzo fundido de alta pureza para fabricar los revestimientos de las lámparas. El vidrio convencional no sirve, ya que bloquea los rayos UV-C y UV-B, lo que hace que la lámpara sea inútil. El cuarzo permite que esos rayos pasen a través de él; esa es la única forma de lograr una curación completa. Pero hay que tener cuidado con el calor generado por estas lámparas. Emiten una gran cantidad de energía infrarroja. Si los ventiladores o sistemas de refrigeración no pueden manejar esa carga, la lámpara se dañará y finalmente se romperá. Siempre recomiendo dejar un 10% de margen adicional en la capacidad de refrigeración. Es un pequeño ajuste que evita que la lámpara se dañe prematuramente.
Ajustes necesarios para que la lámpara funcione correctamente
Diseñamos estas lámparas para que sean reemplazos directos de las marcas líderes mundiales. Ya sea que utilice conectores R7 o otros tipos de conectores, mantenemos unas tolerancias muy precisas. ¿Por qué? Porque si la conexión no es perfecta, se genera resistencia, lo que provoca arcos eléctricos. Antes de que se dé cuenta, tendrá conectores dañados y todo el sistema dejará de funcionar. Ajustamos los electrodos con precisión milimétrica. Basta con conectarlos, presionar el interruptor y continuar trabajando, sin necesidad de preocuparse por los reflectores.