
Creando lámparas UV que realmente duren
Pasamos 15 años intentando resolver este problema. Comenzamos con un montaje básico, pero queríamos algo mejor. Queríamos crear lámparas UV que pudieran competir con las marcas internacionales en términos de potencia y duración.
La mayoría de las lámparas comerciales fallan por una razón simple: no están diseñadas para soportar el calor generado en una línea de producción real. Pueden parecer aceptables según las especificaciones técnicas, pero en la práctica se dañan rápidamente. Dejamos de prestar atención a los folletos técnicos y nos concentramos en la física del arco eléctrico y en la química del cuarzo.
La matemática detrás del diseño
El diseño personalizado consiste, en realidad, en encontrar un equilibrio entre la potencia, la tensión y la longitud de la lámpara. Si se colocan demasiados vatios en una lámpara demasiado corta, se generan puntos calientes que dañan el vidrio. Es muy simple. Pasamos tiempo perfeccionando la distancia entre los electrodos para mantener estable el arco eléctrico, lo que evita que la lámpara se degrade prematuramente.
Y como una lámpara diseñada para 400 V debe soportar ese estrés inicial sin dañar los aislantes, diseñamos nuestros componentes con un rendimiento superior al necesario. Así, no tendrá que reemplazar los balastes cada pocos meses.
Ningún vidrio genérico permitido
No utilizamos vidrio “estándar”. Usamos cuarzo fundido de alta pureza. Es la única forma de obtener la transmisión de luz UV-C necesaria, sin que el vidrio se deforme cuando hace calor. Dependiendo de lo que vaya a utilizar, podemos aplicar recubrimientos especiales para ajustar la longitud de onda o para proteger la superficie de los impactos químicos.
Además, nos ocupamos de los conectores. Ya sea que necesite conectores estándar o algo diseñado específicamente para usted, nos aseguramos de que encajen perfectamente en sus equipos. Sin necesidad de modificaciones adicionales.
La realidad del calor
La luz UV de alta intensidad genera una gran cantidad de calor. No se puede simplemente aumentar la potencia esperando el mejor resultado. Si se utiliza una lámpara de alta densidad sin un sistema de enfriamiento adecuado, el cuarzo se degrada y el mercurio comienza a migrar. Eso conduce al fallo de la lámpara.
Es necesario tener un flujo de aire adecuado para mantener baja la temperatura de la superficie. Por eso, diseñamos nuestras lámparas teniendo en cuenta la capacidad de enfriamiento real de su equipo, y no algún valor teórico que solo funcione en el laboratorio.