¿Tiene problemas con la ATM? Hablemos entonces sobre el uso del calor infrarrojo. Al tratar los problemas relacionados con la ATM, una almohadilla térmica normal no es suficiente. Claro, se siente agradable al contacto con la piel, pero en realidad no llega al lugar donde está el problema. Para lograr un efecto real en esos músculos mandibulares resistentes, se necesitan longitudes de onda infrarrojas. Si quiere detener esos espasmos en los músculos masetero y temporal, debe actuar más profundamente. Cómo funciona realmente Imagínelo como si se despertaran las células del tejido. El calor infrarrojo hace que las moléculas del tejido profundo comiencen a funcionar, lo que a su vez calienta la cápsula articular y los ligamentos cercanos. Cuando el calor llega a ese lugar, los vasos sanguíneos se abren. Más sangre fluye hacia la articulación, lo que ayuda a eliminar las sustancias que causan inflamación y permite que las fibras musculares se relajen. Es una forma eficaz de aliviar esa tensión mecánica que hace que la mandíbula se bloquee o haga ruidos cada vez que se abre la boca. Uso en la clínica Hemos diseñado estas unidades para que sean precisas. No se trata de calentar todo el rostro del paciente; eso sería excesivo. Lo importante es calentar la zona preauricular, justo donde está el espacio articular. Las lámparas están calibradas para mantener un calor constante, así que no hay riesgo de quemaduras. Pero aún así, es necesario estar atento. Si la lámpara está demasiado cerca, se verá enrojecimiento en la piel. Si está demasiado lejos, no habrá efecto alguno en los tejidos profundos. Se trata de encontrar el equilibrio adecuado. La realidad El tratamiento con calor infrarrojo es una excelente opción inicial, ya que es no invasivo. A nadie le gustan las agujas ni las cirugías, si puede evitarlas. Pero no es una solución mágica. Si el disco articular está muy desplazado, el calor puede ayudar a que el paciente se sienta mejor y a que sus músculos se relajen, pero no moverá físicamente la articulación a su posición correcta. Por eso recomendamos combinar este tratamiento con el uso de férulas o técnicas manuales para resolver el problema de verdad. Un último consejo: asegúrese de que estas unidades estén conectadas a una fuente de energía estable. No quiere que el calor varíe constantemente. Eso distrae al paciente y hace que el tratamiento sea ineficaz.